viernes, 31 de julio de 2015

5 consejos para hacer frente a un oponente más grande y más fuerte en BJJ


Confiar en la fuerza para enfrentar a un oponente grande no es suficiente para los practicantes de BJJ más pequeños. Nunca es agradable la sensación de ser aplastado por alguien pesado, especialmente cuando hay una gran diferencia de tamaño.

Aunque es un hecho que hacer sparring con un compañero más grande es un verdadero desafío, el juego del ajedrez humano es aplicable para todos los practicantes de BJJ sin importar su tamaño. Hoy les presentamos 5 consejos para hacer frente a un oponente más grande y más fuerte en BJJ

1- Anticipa la fuerza de tu oponente.

Problema: Alguien que te dobla en tamaño definitivamente te va a dominar. No hay forma de que les ganes en fuerza para salir de malas posiciones.

Solución: A pequeños y ágiles practicantes de BJJ como Rafael Mendes y Bruno Malfacine, les gusta usar su velocidad y agilidad en contra de sus oponentes. Se mueven constantemente y cambian las posiciones, desvían la fuerza de su rival hasta que pueden estabilizarse. Muchas veces, los oponentes más grandes eventualmente se quedan sin cardio - ¡usa esto a tu favor y frustra su juego!

2- El agarre es la clave.

Problema: Te será más difícil combatir si un oponente más grande ya aseguró los agarres. Con los agarres apropiados le será más fácil pasar tu guardia, o peor aún, te someterán.

Solución: Asume el control del agarre antes de que tu oponente lo haga. Rompe sus agarres y asegura los tuyos. Entre más rápido y explosivo seas haciendo esto, mejor.

3- Mejora tus estrangulaciones con Gi.

Problema: Así que finalmente estás en una mejor posición que tu rival y ves que puedes lograr una sumisión. Desafortunadamente, la palanca de brazo que tenías asegurada desapareció en cuestión de segundos.

Solución: Las estrangulaciones con Gi son difíciles, si no es que las más difíciles de defender. Una vez que están encajadas lo suficientemente profundo, lo único que tienes que hacer es contar hasta 10 (a veces incluso menos) y aumentar la presión.

4- Controla la distancia.

Problema: Forzar la guardia o la media guardia es genial para cerrar la distancia y tener un chance de atacar. Sin embargo, si eres bastante más pequeño que tu oponente y no puedes ejecutar una técnica de forma apropiada, ¡terminarás atascado bajo un gran peso!

Solución: Mantén la distancia, crea espacio entre el oponente y tú. Asume posiciones similares a los squat que te darán ventaja de fuerza (como la guardia araña). Recuerda asegurar la posición con tus rodillas y antebrazos - esto te ayudará a alejar su peso de tu cuerpo, dándote la oportunidad de conseguir una mejor posición.

5- Trabaja en ganar la espalda.

Problema: Es difícil derribar a un oponente más grande. Ser considerablemente más pequeño que tu oponente significa que probablemente tú serás derribado.

Solución: Usa tu velocidad y agilidad y toma cualquier oportunidad que puedas para ganar su espalda. Esto facilitará las estrangulaciones porque tu oponente tendrá una movilidad más limitada. Una vez que ganas la espalda, podrás trabajar en una variedad de estrangulaciones y posiciones.


Aunque el tamaño y la fuerza no suponen un problema en el BJJ, a veces sí lo hace. Pero ser más pequeño tiene sus ventajas. Los estudiantes ligeros son más técnicos que sus contrapartes más grandes, dándoles una ventaja inesperada. También reciben más que un entrenamiento, libra por libra aumentan su fuerza en comparación a los que son naturalmente más fuertes y atléticos.

Así que debes estar más prevenido en tu próxima clase de los practicantes ligeros de BJJ - ¡quizás tengan un as bajo la manga!

Nota traducida de: evolve-mma.com