sábado, 22 de julio de 2017

Las 5 lecciones más grandes que aprenderás en tu primer año de artes marciales


No importa si eres el más experimentado de los instructores, o el más novato de los estudiantes, siempre recordarás la primera vez que entraste a un gimnasio y algunas de tus primeras lecciones. Y más importante que eso, todos recuerdan su primer año entrenando artes marciales. Tu primer año define mucho de tu viaje por las artes marciales al igual que las muchas lecciones aprendidas en ese periodo.

Hoy compartimos con ustedes, las 5 lecciones más grandes que aprenderás en tu primer año de artes marciales:

1) Aprenderás a equilibrar tu vida de mejor manera



La vida puede ser caótica. Ya sea estudiando o trabajando, mantenerse al día con las facturas que fluyen sin parar mientras lidias con tus compromisos sociales puede ser difícil. De hecho, caótico puede ser un eufemismo. En las artes marciales, aprendes a priorizar distintos objetivos efectivamente. En BJJ, tal vez tengas que entregar cierta posición con el objetivo de terminar en una mejor posición. En Muay Thai, quizá necesites hacer que tu oponente golpee primero antes de que conectes tu propia combinación.

Aprender a priorizar en el gimnasio, también te puede ayudar a priorizar en la vida. Equilibrar tu vida se vuelve más sencillo gracias a las endorfinas que liberas durante y después de cada sesión de entrenamiento. Con una mente más clara, serás capaz de organizar mejor tu vida, y te encontrarás haciendo más de lo que te hace feliz.

2) Aprendes a ir más allá de los límites


En tu primer año en artes marciales, te sorprenderás por lo lejos que puedes llegar incluso cuando tu mente te dice que estás cansado. Aprenderás que tu cuerpo puede esforzarse más que tu mente. Puede que te sientas cansado al aprender y retener nuevas técnicas, pero vas a aprender a sobrepasar ese obstáculo mental y seguir perseverando con esas repeticiones de cada sesión de entrenamiento, esto con la ayuda de la motivación proporcionada por el instructor y de los otros estudiantes que te rodean. Ir más allá de los límites no sólo se queda en el primer año, se queda con nosotros durante dos o tres años, y durante todos los años por venir, el único factor diferenciador es la clase de desafío.

Tal vez en este momento seas capaz de hacer 10 lagartijas apoyando las rodillas en el piso. Pero está garantizado que lograrás hacer más en el gimnasio, con los ojos vigilantes del instructor que quiere lo mejor para ti y para quienes entrenan a tu lado. Luego de un año, 10 flexiones apoyándose con las rodillas pueden convertirse en 20, y el próximo año quizá logres hacer 30 sin apoyo de las rodillas. Cuando crees que llegaste lo más lejos que podías, en realidad solo haz hecho la mitad de lo que eres capaz.

3) También aprendes a reconocer tus límites


Las artes marciales te ayudan a tener un mejor entendimiento de tu cuerpo. No sólo descubrirás músculos en lugares en donde no sabías que los tenías, también aprenderás en dónde están tus límites. En BJJ, aprendes a tapear cuando practicas las sumisiones, esto es para hacerle saber a tu compañero que la técnica fue correctamente realizada, y ambos podrán seguir ejecutando la técnica en un ambiente seguro.

Tus límites no son estáticos y cambiarán a medida que tu cuerpo se adapta a las artes marciales, un ejemplo es la flexibilidad. Todos conocen sus límites cuando se trata de flexibilidad, y al principio quizás sólo puedas levantar tu pierna tan alto como una patada al cuerpo. Sin embargo, con más entrenamiento, tu flexibilidad se incrementará, y lograrás alcanzar esos pads a la altura de la cabeza.

4) Te darás cuenta de que el aprendizaje es a largo plazo


Siempre es bueno tener objetivos a corto y largo plazo, teniendo en cuenta que el aprendizaje es un proceso que lleva tiempo. Es igual al hecho de que tenemos que pasar 15 años en la escuela para obtener el certificado de escuela secundaria, allí primero somos expuestos al alfabeto y la multiplicación, para luego aprender ciencias y álgebra avanzada. Las bases siempre son enseñadas al principio, y toma tiempo construir unos buenos fundamentos. Debes aprender a caminar antes de correr.

Con las artes marciales es lo mismo, y una de las más grandes lecciones que aprenderás durante tu primer año, es a tomar las cosas con calma. Ser proficiente en cualquier cosa requiere voluntad y paciencia para ir más lento al principio. Desacelerar el movimiento de una técnica ayuda a que nuestro cuerpo adquiera ese movimiento, para así perfeccionarlo y convertirlo en memoria muscular, y que a la larga sea algo instintivo. Una vez entiendas los movimientos, luego aprenderás a juntarlos para formar una combinación. Sí, aprender artes marciales es algo a largo plazo, pero vale la pena. Visualiza tu resultado deseado. Cualquiera que sea tu objetivo, este te motivará a seguir aprendiendo.

5) Aprenderás que puedes pertenecer a una segunda familia



Por último, lo que pocos esperan cuando entran a un gimnasio por primera vez, es salir de ese gimnasio un año después perteneciendo a una nueva familia. Día a día, estas personas que te saludan con sonrisas amistosas, estarán allí para ser testigos de tus progresos y celebrarlos contigo, al igual que para motivarte a dar lo mejor cuando estás en tu peor momento. Serán responsables de las metas del otro y reirán cuando el instructor les pida hacer algo que parece imposible (aunque milagrosamente terminan haciéndolo).


Existe una cantidad de conocimiento infinita para ser aprendida de las artes marciales. Y aunque aprenderás varias habilidades y técnicas en tu primer año de entrenamiento, las lecciones más grandes tienen poco que ver con las artes marciales. Se trata de la auto-mejora, entender cómo aprendes, y conocer los límites de tu cuerpo.

Nota de: EvolveMMA.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario